Pero hay otro momento más duro aún.
Cuando no te lo planteas tú. Sino que te lo plantean a ti. Cuando alguien importante desea que no hubieses existido. Que no hubieses nacido. Que nunca te hubieses cruzado en su vida.
...
Cuando una persona muy importante me arrojó eso a la cara, al principio me sorprendí.
Pienso: ¿lo estará diciendo porque no se encuentra bien?¿porque no sabe lo que dice ahora mismo?
Entonces aparece la expresión de sorpresa.
Pasan unos segundos.
Y conforme esa persona se explica, palabras de auténtico dolor alcanzan mis tímpanos y deseo que no lo hubiesen hecho. Sé que va en serio. ¿Cómo puede ser? ¿Cómo puede ir en serio?
Entonces me sorprendo un poco más. Pero no es tanto una expresión de sorpresa como de incredulidad.
De repente una lágrima roza mi mejilla arrastrada por la gravedad en su recorrido hasta el suelo.
No puede ser.
Entonces me doy cuenta de que todo tiene sentido. Todo cuadra. Es imposible que cuadre tan bien.
Miro hacia la ventana. Es lo primero que se me ocurre.
Sucidio.
Acto seguido dudo y vuelvo a mirar a esa persona, como comprobando una vez más que lo que piensa y siente va en serio.
Entonces me derrumbo como nunca antes lo habías hecho. Nada a mi alrededor tiene sentido.
Miro al pasado. Quiero que vuelva.
Pero no volverá.
Lo sé.
Vuelvo a mirar hacia la ventana. ¿Qué hago aquí? No lo entiendo.
En realidad mi vida podría ser hace 4 semanas lo que todo el mundo envidiava, lo que todo el mundo pensaba que era una vida perfecta. En armonía con todo. Pero todo se derrumba. Es curioso como el proceso de arruinar una vida puede ser asombrosamente mucho más corto que el de construir una. Y cuando alcanzas ese punto de derrumbamiento, en el que estás a la altura del suelo, no tienes ganas de volver a construir. No las tienes. Sería todo tan fácil si ... si tan sólo hiciese caso a esa persona. Si dejase de existir... entonces porqué no lo hago? No lo se. ¿No me siento capaz? No. No es eso. Es porque tengo otra opción. La opción de intentar resuperar mi vida anterior antes de construirme otra nueva. Aquella vida anterior que destruí hace 3 semanas porque no era feliz con ella. A pesar de que era perfecta. No vale la pena preguntarse por que lo hice. No espero que nadie entienda porqué no soy feliz con una vida perfecta. Pero es así. Y ahora ya no quiero volver a vivir. Sólo estoy destrozándolo todo un poco más. Vagando libremente por el mundo tomando medidas a la desesperada que puedan cambiar algo, pero que solo lo cambian todo a peor. Esto es imposible...
I surrender.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada